viernes, 20 de marzo de 2009

Ji-in. 慈 蔭


Hace ya que busco tiempo para explicar algo sobre éste kata. Del kata JI-IN del estilo Shotokan. Es un kata que siempre ha sido muy practicado en el estilo. Es del tridente o de la llamada familia de kata denominadas del “Templo” o JI.

Pero hoy no toca enrollarme con cosas muy raras, quiero hablar del kata. ¿Qué ha ocurrido?.
Pues que de ser un kata practicado “habitualmente” en el tatami del Dojo de trabajo a pasado a ser unos de los habituales del tatami de la competición.

Quiero exponer con esto que de ser un de los kata y disponedlos para estudio y practica. Por lo general a exámenes o conocimientos de nivel. Ya viene siendo muy normal verlo en la competición, en especial por varios clubes de mí región. El cual lo presentan en competidores de todas las edades, pero en especial en la categoría de cadetes o juveniles.

El cambio de la normativa deportiva del kárate (un ente vivo) que modifica cosas del kárate, serias y profundas como lo son los kata. Ha dado lugar, de no poder (hace unos años) hacer éste kata (línea de Shotokan) a que ahora si se pueda.

Con los cambios de edades en las categorías más jóvenes, que chavales que aún estarían prácticamente hace un año haciendo en orden de uno a dos kata superiores a lo sumo. En la actualidad tengan un arsenal de cuatro o cinco “kata superiores”.

Al principio como que parecía que los chavales no podrían ejecutar los kata o que al menos era mucho para ellos (fueron muchas las voces que me lo comentaron) o que les saldrían así o asa. La verdad que tras ver la competición en Victoria (Campeonato de España) los chavales nos han dejado sorprendidos a más de cuatro, por su alto nivel de ejecución. Con lo cual los comentarios han remetido rápidamente y es cuando hemos comenzado a exigir lo mismo que a competidores de mayor edad.

A nivel regional, la cosa ha cambiado. Hay gente muy buena y que esta poniendo todo su empeño por estar a nivel nacional con garantías de luchar por medallas (desgraciadamente y todo sea dicho, nos falta un poco, como ya digo se va volviendo a ver maneras), se han puesto hacer kata superiores de todos los ordenes. Seienchin, Bassai Dai (de Shotokan), Kanku Sho, Chatanyara No Kunsanku, Seipai, Annan, etc. Con muy buen hacer, pero mira por donde tenemos uno de esos kata, que es más fácil que todos estos (en teoría) y nos esta creando verdaderos problemas con el arbitraje.

Ji-in (a mí me gusta escribirlo así), es un kata con varias parentescos a unos kata de base los Heian, en concreto con varias partes de Yodan (Kakiwake Ukes en Kokutsu dachi, mientras ésta misma técnica en Ji-in es en Zenkutsu dachi), con partes de Sandan (Tentsui Uchi, los Hidari chudan uke y Migi gedan uke), esencialmente estas técnicas los chavales se equivocan bastante no teniendo un dominio sobre el propio kata.

Éste es un kata que en teoría estaba el primero en al lista familiar de los Ji, primero Ji-in, segundo Jion y por último Jitte. No ocurre nada por aprenderlo en un orden aleatorio, yo recuerdo que por facilidad o lo que fuese, nos enseñaron primero Jitte, después Jion y el último Ji-in. Quizás por eso le tenga yo un respeto especial a éste kata como que es superior a los otros dos y no se porque.

En la actualidad y debido a los motivos (otra vez) de la competición ha hecho que se estudie el kata Jion primero, por ser kata Shitei (obligatorio), esto hace que muchos chavales salgan en Ji-in de la misma forma que en Jion…otra lindeza muy habitual de ver.

La realidad es que he podido ver a lo largo de la temporada muchos fallos en éste kata en concreto, además de no verse con lo esencial en un “kata deportivo”, UNA EJECUCIÓN COMPETENTE. Eso quiere decir que nos encontramos con competidores que no dominan el kata. Ni dominan su ritmo y ni su fuerza, no es el adecuado, no se dominan las combinaciones técnicas, y se suelen equivocar al realizar algunas posiciones. Tantas incorrecciones lo hace un kata problemático a unas edades.

Todas estas circunstancias técnicas son debidas a las exigencias del kata, al ser un kata diría fuerte, con posiciones firmes y de bastante tensión, con técnicas de defensa y ataque de mucha velocidad y potencia, el cual es un autentico método de entrenamiento de fortalecimiento completo que aúna el tren inferior y superior. Encadena movimientos continuos de impulso y resistencia, precisa de un buen fondo físico además de conocimientos técnicos. En si contempla las características del estilo Shotokan.

Su dificultad además de sus encadenamientos, sea su coordinación de movimiento de los pies y su fijeza a la hora de realizar las posiciones, igualmente algunos giros a estas edades sean más difíciles. Una de las partes que no termino de ver bien son los hikiashi (la recogida de la pierda y mucho menos en al última Mae-geri). La solidez de éste kata que pudiera ser un gran puente de los Heian a los kata superiores, pierde mucho de hacerlo de forma reducida, casi carente de sentido. Perdiendo así la idiosincrasia del kata.

Todos estos casos dan una idea de que es difícil juzgar así al kata, todo depende entonces de la ejecución del rival. En muchas ocasiones más, que de la propia ejecución. Es por lo que esta singularidad de la competición de kata no termina de agradar, hay que dar un ganador, a sabiendas que lo ha hecho mal, juzgando cual es el que “menos mal lo ha hecho”. No juzgando muchas veces la ejecución del kata, si no del ejecutante y muchas otras la del contario. A ver si lo explico, lo que se debería juzgar es la realización del kata. Si son kata distintos, y no tienen un nivel que demuestren conocimientos de los principios más elementales que contiene el kata que se ejecuta.

Los árbitros nos centramos en la prioridad de evaluar de manera subjetiva y de forma global toda su ejecución. Así, vemos que hay competidores muy rígidos, otros que exageran el kata, gritos en vez del Kiai, respiraciones que son voces, etc. Pero penalizamos más un pequeño desequilibrio, una ligerisima duda, una ruptura de un encadenamiento…Total que hay veces que penalizamos una buena reejecución por un tras pies a favor de una ejecución mediocre.

Es cuando se calientan los ánimos de los profesores (en éste caso entrenadores) y comienzan la discusión. Que si la mano, que si el pie, que el giro, la posición, etc. En muchas ocasiones pudiendo hasta llevar razón, a nivel técnico, pero a la hora de evaluar la suma de fallos, o deficiencias, errores, dudas, etc. Hay que decantarse por uno (y aquí no vale tablas como en el ajedrez), hay que mojarse con forme a las reglas que marca la competición.

Es cuando en muchas veces con un criterio arbitral de un 3-0, el perdedor reclama (ahora será un 5-0). Traspasando su derecho a demandar explicaciones (cuando el reglamento dice taxativamente que solamente se darán explicaciones cuando se le descalifique)...

Cuando hay reclamación justa, pero nada se puede hacer cuando el criterio del árbitro ha sido dado. El criterio es inamovible, cuando los jueces han dado un veredicto y han dado ganador a uno. Poco se puede hacer, tan solo el derecho a patalear.

Éste es un kata que siempre me ha gustado, es lo que se dice uno de esos kata que yo considero bien estructurado, que establece un buen método de trabajo y que se adecua perfectamente a las líneas de los estilos que se trabaja. Conociéndolo en profundidad sabemos más de lo que en si se puede ver con su ejecución.

Para mí, como opinión personal. No es un kata muy competitivo (ya he comentado que es más de trabajo y de examen), en comparación con otros como Seipai, Bassai Dai, Kanku sho, etc.

Pero ese es otro tema, que kata son más o menos competitivos, que es una buena razón para presentar éste o aquel. Que kata viene bien a un competidor y no a otro.

De momento ya esta en mi agenda la practica de estos kata para el próximo curso de arbitraje.

Antonio Milla Jiménez.
Albacete 20 de marzo de 2009.