sábado, 22 de marzo de 2014

Entrevista a Morio Higaonna Sensei


Sensei Morio Higaonna

Él es un maestro, un guerrero, uno de los más carismáticos instructores de Karate del mundo. Nacido en 1940, hijo de un policía, el increíble conocimiento tanto del karate como de la historia del Goju ryu ha asombrado a practicantes de todos los estilos y disciplinas. Instructor jefe y fundador de la Intenational Organization Goju ryu Karate Federation, ha extendido las enseñanzas y tradiciones originales de Chojun Miyagi a todos los rincones del mundo. Su poder, velocidad y rápida sonrisa no tienen comparación, y los callos de sus manos muestran su letal devoción al Karate do. De Okinawa a Japón, de Japón a California, y de vuelta al Este de nuevo, el espíritu de Higaonna se ha forjado en el fuego del entrenamiento tradicional del Karate, y pulido por el martillo de su intensa voluntad y dedicación. Muchos otros profesores no tienen reparos en decir que los estudiantes de Higaonna son de lo mejor en términos de respeto, espíritu de entrenamiento y cooperación samurai. Es un vivo ejemplo para todos los practicantes de Karate de cómo un arte puede formar un hombre en un guerrero. Su meta, de todos modos, no ha sido nunca glorificarse, sino preservar y perpetuar las enseñanzas tradicionales recibidas en le famoso jardín dojo de Chojun Miyagi.



¿Cuándo empezó a entrenar?
Mi padre me enseñó las técnicas básicas del Shorinji ryu, pero no se sentía muy cómodo haciéndolo. Más tarde entrené con Shimabuku, no el famoso maestro de Isshin ryu, así como con otros profesores, hasta que terminé entrenando con An´ichi Miyagi.

Hay algunas historias descabelladas sobre usted de su adolescencia.
Solía saltarme las clases del colegio y robar comida. Prefería pasar el día en la playa que en la escuela. Era realmente tímido, pero también un chico problemático.

¿Cómo se introdujo en el Goju ryu?
Fue Shimabuku quién me recomendó el Goju ryu. pensó que al ser yo fornido el estilo me iría bien. Así que comencé a entrenar con An´ichi Miyagi, que dirigía la escuela del gran maestro Chojun Miyagi, el jardín dojo original. Me enamoré del Goju ryu el primer día. ¡Empecé a entrenar hasta seis horas al día!

¿Cómo era An´ichi Miyagi?
Comenzó a entrenar con el gran maestro Chojun Miyagi tras la guerra, en 1948. se unió a la escuela con otros tres chicos quienes, considerando su debilidad física, esperaban que durase poco. Y An´ichi fue el único que quedó y siguió entrenando en el dojo. El gran maestro Chojun Miyagi enseñaba la historia del arte a An´ichi –las tradiciones orales y filosofía- pero nunca antes de que hubiese acabado las tareas de limpiar la casa, arreglar el jardín, etc. Tras la muerte del maestro, su esposa decidió mantener abierto el dojo con An´ichi como instructor. Más tarde, el dojo se cerró y todo el mundo se fue al nuevo dojo, llamado Jundokan, regentado por Eiichi Miyazato.

¿Por qué abandonó usted Okinawa y marchó a Japón?
El maestro An´ichi se unió a la Marina Mercante y abandonó el dojo para viajar por todo el mundo. Decidí mudarme a Tokio para estudiar en la Universidad de Takushoku y enseñar Karate. Un profesor era uno de mis antiguos compañeros de clase llamado Ryujo Aragaki. Cuando él se fue yo me encargué de enseñar. Fue una buena época para mi ¡enseñando y entrenando todo el día!.

Algunos dicen que An´ichi sensei era sólo un niño cuando entrenó con Chojun Miyagi sensei; que sólo aprendió una parte del sistema, y que su carácter era cuestionable.
Si no fuese tan divertido, esto me haría enfadar. También es muy irónico, pero por favor déjeme explicar con detalle y clarificarlo de una vez por todas. La gente no parece dispuesta a aceptar mi palabra de que mi profesor es el poco conocido An´ichi Miyagi, pero sí dispuesta a aceptar que uno de mis estudiantes diga que profesor fue Chojun Miyagi, el fundador del Goju ryu. Esto a pesar de que no sería más un niño cuando Chojun sensei murió. Ignoran la verdad pero aceptan lo ridículo. El hecho es simple. Cuando, lleno de nervios y excitación y con el dinero que mi madre me había dado, fui por primera vez al jardín dojo de Chojun Miyagi sensei cuando tenía 16 años, Koshin Iha, estudiante de Chojun sensei me dijo “si quieres entrenar en serio, An´ichi te enseñará.” Me ha enseñado desde entonces; sólo he tenido un profesor. Al principio no estaba muy impresionado con An´ichi snesei. Aunque sus movimientos eran muy pulidos y poderosos, estaba más impresionado por el poder de los estudiantes más jóvenes, de Saburo Higa en particular. Podías sentir correr el viento cuando pateaba y daba puñetazos, y el físico que había desarrollado del entrenamiento de Sanchin era impresionante. Sólo fue cuando progresé y empecé a comprender el goju ryu de Chojun Miyagi sensei, cuando me di cuenta de la maestría del mismo de An´ichi sensei.

 La gente debería revisar sus hechos cuando habla en público. Cuando Chojun sensei murió el 8 de octubre de 1953, An´ichi sensei tenía 22 años; su fecha de nacimiento es el 22 de febrero de 1931. Sus años de formación, de 1948 a 1953 los pasó entrenando de manera intensa y personal con Chojun sensei a diario, a veces siendo el único estudiante del fundador. ¡Qué mejor que aprender goju ryu Karate que del fundador en una edad joven y pasar el resto de tu vida perfeccionando tu técnica!
Conozco a otros instructores que han dicho ser mis profesores principales y esto es ridículo. Sé quién me ha enseñado y aún hoy, cuando necesito que revisen mis kata, vuelvo a la misma fuente, An´ichi Miyagi. No hay duda en mi mente, así que ¿por qué debería haber dudas en las mentes de otros? Por supuesto que cuando comencé a entrenar Karate todos los senpai nos enseñaban. El entrenamiento era muy diferente entonces; era más como un arreglo familiar, los hermanos mayores ayudando a los menores. Si estiras esto, todos podrían decir que me enseñaron. De todos modos, es verdad que otros ofrecían su consejo de vez en cuando incluso cuando me iba haciendo mayor. Por ejemplo, Miyazato sensei revisó mi sanchin quizá dos o tres veces en los años que estuve en el Jundokan, pero mi profesor era, y es, An´ichi sensei. Tengo que decir que Miyazato sensei siempre ha sido amable personalmente hacia mi, pero tenía la mala costumbre de hablar mal de algunas personas a sus espaldas, lo que me hacía estar incómodo.

Esperaba que abordase la cuestión de su entrenamiento en el Jundokan tras el cierre del jardín dojo de Chojun sensei.
Me parece ayer cuando An´ichi sensei me llamaba a casa para pedirme ayuda para reparar los makiwaras del Jundokan dojo, o limpiar el suelo y el equipo. Fue en el Jundokan donde realmente An´ichi comenzó a enseñarme en serio. Me explicó hasta en sus más pequeños detalles lo que había aprendido del fundador sobre nuestro método y yo estaba fascinado de su conocimiento.
Cuando pienso en ello, experimento la misma emoción y excitación de nuevo de mi entrenamiento en aquellos días. An´ihci sensei daba todo cuando enseñaba, y esperaba que nosotros hiciésemos lo mismo. Por desgracia esto llevó a desacuerdos con Miyazato sensei. Este pensaba que An´ichi sensei era demasiado duro, y que su disciplina de hierro junto a la demanda física que exigía a sus estudiantes, haría perder miembros, e ingresos, al dojo.

¿Por qué abandonó usted el Jundokan?

Hay un número de razones que me llevaron a ello. An´ihci sensei no recibía el respeto que merecía. También ,cuando Miyazato sensei cambiaba detalles de algún kata, An´ichi sensei protestaba y se daban discusiones acaloradas y muy desagradables. No me gustaban las tablas que mostraban los nombres de las personas que no habían pagado las cuotas del dojo; pensaba que era degradante. Y luego estaba la cuestión del préstamo que se había pedido para construir el Jundokan. An´ichi sensei pagó una cantidad con su propio dinero y no esperaba recuperar nada. De todos modos, los costes del edificio fueron pagados por un préstamo garantizado por Harno Kochi y esto, entiendo, nunca fue devuelto, lo que enfadó a An´ichi sensei en gran medida. Él dejó el Jundokan para unirse a la Marina Mercante y el Jundokan cambió mucho para mi, pero estuve un tiempo más.

¿Viene de ahí la acusación que se le hace a An´ichi de dejar Okinawa para evitar pagar sus deudas?
¡Exactamente! De hecho las cosas eran al revés. Gastó mucho de su propio dinero en el Jundokan y lo dejó para ir a la Marina Mercante y así tener un modo de vida decente- la vida era aún muy difícil en Okinawa en esa época. Cuando a la fuente de esa acusación –que An´ichi sensei abandonó Okinawa para evitar pagar sus deudas- se le plantó cara ¡negó haber dicho nada de eso!

Esa acusación parece haberse convertido en una tradición cultural en la sociedad del Karate en Okinawa. Los críticos de Gichin Funakoshi afirmaban, también en ausencia de alguna evidencia creíble, que dejó Okinawa para evitar pagar sus deudas. Quizá este es el inevitable resultado de ser un maestro de Karate con éxito, particularmente si entrenas a estudiantes que se hacen famosos internacionalmente.

 Quizá tenga razón. An´ichi sensei me dijo que Miyazato sensei se enfadó cuando escuchó que mi dojo en Yoyogi estaba lleno ya que pensó que yo estaba ganando mucho dinero. El hecho es que las cuotas eran para el dueño del dojo y a mi me pagaban un pequeño sueldo y me daban un sitio para dormir. El sueldo me lo pagaban por los días que enseñaba. Si tenía que viajar a un gasshuku, por ejemplo, no me pagaban. No me dí cuenta de cuál era el problema, o que había un problema con el dinero o con algo más hasta julio de 1981, cuando Ryosei Aragaki me pidió volver al Jundokan. Le dije que me había decidido y no podía cambiar. Entonces en agosto de 1981 en el campeonato  de Osaka me pidieron que fuese a un encuentro y me sorprendí de ver a Miyazato sensei allí.
Se quejó de que cuando yo iba a Okinawa no iba a visitarlo. Realmente yo no comprendía lo que quería decir ya que no tenía motivos para ir a verlo. Si bien le respeto como estudiante que fue de Chojun Miyagi sensei, él no fue mi profesor ni nada por el estilo, y no sabía qué hacer en esas circunstancias. El señor Arimoto, que estaba en el encuentro, me dijo que debía disculparme ante Miyazato sensei, y lo hice, y no pensé más en ello.

Sé que usted tiene un punto de vista duro en el tema de los grados, pero públicamente ha dicho muy poco. ¿Podría saber su opinión?
Los grados dan se han hecho importantes porque causan muchos problemas. Chojun sensei rehusó conceder grados y las artes marciales no tuvieron grados dan hasta que el Judo los adoptó. Miyazato sensei me concedió en tercer dan en la primera graduación a la que fui cuando era poco más que un muchacho y no significó nada para mi, ni antes ni ahora. Nunca me puse el cinturón. Estoy de acuerdo de que a los estudiantes les sirve para medir el progreso, pero a un alto precio. Causan descontentos, riñas y llevan a un excesivo orgullo, que es lo opuesto a lo que las artes marciales deberían desarrollar en un estudiante. Cada uno tiene un estándar diferente, así que hay inevitablemente diferencias de nivel entre estudiantes de diferentes dojos incluso cuando tienen el mismo grado, y ahí comienza la política. Pienso que sólo deberían existir cinturones blanco y negro, y que el foco debería estar en el entrenamiento, no en acumular grados.

En el tema del entrenamiento ¿podría por favor decir algo sobre usted?

Estoy contento de decir que mi entrenamiento apenas ha cambiado con los años. Recientemente he comenzado a estudiar meditación con Sakiyama sensei que es un famoso monje zen. Cada día corro, practico hojo undo, kata, y meditación. Mi familia me apoya como siempre así que estoy libre para entrenar al menos seis horas diarias.

 Por supuesto debes recordar que el entrenamiento físico es la puerta al dominio de la mente. Eso es por lo que debes intentar alcanzar una humildad verdadera a través del entrenamiento. Si no, es difícil, si no imposible ir más allá de lo puramente físico ya que tu mente está siempre nublada de pensamientos materiales, orgullo y desdén por los otros. El buen karate hace buenas personas, y yo siento la responsabilidad de pasar lo que me ha sido dado como modo de agradecimiento hacia mi profesor, An´ichi Miyagi y, esperémoslo, producir más buenas personas del Karate. Puesto que enseño mucho, tengo la responsabilidad de entrenar tan duro como pueda para pasar mi conocimiento de la forma más pura posible. ¡Si no entrenas no debes enseñar!

¿Cómo es su entrenamiento actualmente?
Bueno. Entreno bastante. Cuando estaba en Okinawa no entrenaba tanto como me hubiese gustado, pero ahora vuelvo a entrenar mucho y me siento realmente bien. Hago un calentamiento largo usando ejercicios de acondicionamiento. Después hago hojo undo que son ejercicios especiales que se practican con el chisi, sashi y nigiri game. Entreno en el makiwara algo más de una hora, y después practico kata y saco pesado. Tres días a la semana me encuentro con mi instructor y practicamos kata y combate libre con guantes y casco. Practico kata unas tres hora al día.

¿Enseña lo que entrena?
La enseñanza y el entrenamiento de Karate no es fácil. Todo el mundo comienza muy apasionadamente y con mucha ilusión, pero dada la dureza del entrenamiento sólo unos pocos continúan. A mediados de los 60 el karate era tan popular que mis clases estaban llenas. Solía instruirlos en kihon, pero tras un poco de tiempo no muchos seguían. En el entrenamiento de Karate, aquellos que se adhieren acaban en un proceso de auto análisis. Comienzan a cuestionar muchas cosas de si mismos y sus motivos para entrenar. La respuesta viene como producto de una reflexión sobre ellos mismos. Como resultado esto lleva a un mayor enfoque, determinación y una paz interna global.

Como profesor ¿ha tenido problemas al adaptarse de la mentalidad japonesa de los estudiantes a la americana?
Realmente no, pero es verdad que debes saber como comunicarte de manera adecuada con culturas diferentes. Por ejemplo, en Okinawa o Japón la gente no hace preguntas, sólo repiten lo que les dices que hagan. En el Oeste, todo el mundo quiere saber “por qué”, así que tienes que explicar. Esa es la razón por la que enseño más aplicaciones en el Oeste de las que enseño en Japón u Okinawa. Por supuesto, una vez que el estudiante ha obtenido el cinto negro no necesita una explicación para todo. El problema en el Oeste es que muchas personas se consideran maestros porque saben la aplicación de los kata, cuando el hecho es que no pueden ni hacer correctamente el kata ya que pasan mucho tiempo preguntando en vez de haciendo.

Usted ha viajado mucho por China para buscar el entrenamiento original. ¿Qué descubrió?
¡Muchas cosas interesantes! Contacté con diferentes maestros que me ayudaron a indagar en las raíces del Goju ryu. En uno de mis viajes, el alcalde de la ciudad invitó a 15 o 16 maestros ancianos quienes realizaron kata, desde sanchin hasta suparinpei. Todos estuvimos de acuerdo de que nuestras técnicas habían evolucionado de los sistemas chinos de la Grulla Blanca y del Tigre.

¿Son los kata los mismos que los originales chinos?
Bastante parecidos. Estoy en contra de cambiar los kata. No creo que los kata sen algo que uno se inventa sin más. Tienen cientos o miles de años. Hay mucha información en cada una de ellas. Pocos saben que hay ciertos kata que deben practicarse por la mañana y otros por la tarde para sacarles el máximo beneficio. Creo que mucho conocimiento se ha perdido con el paso de los años pero es mi responsabilidad mantener viva esta información para las generaciones que vienen.

¿Así que está en contra de la interpretación personal de los kata?
Estoy en contra de cambiar la esencia del kata. Siempre digo que un kata es como una carta impresa. Son retratos de las técnicas básicas y la historia. Si cambias la esencia del kata, pierdes todo esto.

Si el kata es una carta impresa ¿qué es el kumite?
Kumite es escritura a mano, y cada uno tiene su propia letra. En combate, tienes un oponente y es un poquito más fácil porque tienes que adaptarte a los movimientos de tu adversario. En kata sólo existe el tiempo, espacio, y tú. No hay oponente –nada a lo que agarrarse- tienes que imaginar y apuntar a un oponente espiritual.

¿Considera el karate como un deporte?

Karate es un arte marcial que no usa armas. Esto no significa que rechace el aspecto deportivo dado que pienso que es parte de un arte completo. Aún así, el karate es profundo. Si te retiras simplemente después de hacer competición y sólo te has centrado en cómo ganar a un oponente, entonces el karate no tiene sentido alguno. Karate es para toda la vida. Podemos continuar entrenando hasta que tengamnos 70 u 80 años. El propósito real del Karate no es golpear o ganar a nadie. Karate es una fiolosofía pacífica de autodescubrimiento.

¿Por qué creó la IOGKF?
Mi idea principal es preservar las enseñanzas y filosofía del gran maestro Chojun Miyagi y expandirla por todo el mundo. Ese es el motivo. No era una cuestión de ego o poder. Sólo quería proteger y pasar esas enseñanzas.

Usted insiste mucho en el acondicionamiento físico. ¿Es el método tradicional mejor que los modernos métodos, como el entrenamiento de pesas?
No necesariamente, pero los métodos tradicionales de acondicionamiento permiten al practicante trabajar los músculos del cuerpo como una unidad, no de un modo aislado, tal y como se hace con las pesas. El modo tradicional fue desarrollado para ayudar a la técnica del karate, así que los métodos de entrenamiento van con la estructura del Karate y el modo de moverse del cuerpo humano.

¿Por qué entrena tanto con el makiwara?
Cuando golpeamos el makiwara, no sólo acondicionamos los nudillos sino que desarrollamos poder, velocidad, coordinación corporal y mecánica del puño. Todo se junta en el entrenamiento del makiwara. Por otro lado, si tu cuerpo no está acondicionado es muy fácil que te dañes cuando golpees a alguien. No hay que olvidar comenzar despacio y añadir potencia e incrementar la velocidad mientras mejoras tu kihon.

¿Qué significa el término “do” para usted?

Do es el camino de los hombres. Nunca dejo que la pasión o los sentimientos guíen mi comportamiento. Trato de estar calmado y encarar los problemas tal y como el gran maestro Chojun Miyagi hizo en la II Guerra Mundial. No tenía ni siquiera comida, pero permanecía en calma. Es muy difícil de hacer, pero muestra mucho de tu espíritu. Karate es espíritu. Karate es vida. Karate, para mi, es como una nube sin nada sólido a lo que agarrarse. Puedes hacer karate toda la vida y aún encontrar nuevos significados y nuevas respuestas- eso es por lo que practico cada día.

¿Practica usted zen y meditación?
Sí. Para mí, estar centrado en lo que hago cada día es muy importante. No pienso en el mañana cuando entreno. Entreno hoy; lo hago lo mejor que puedo hoy- entonces soy feliz. Si mañana sigo vivo cuando me despierte, entonces haré igual. Intento estar extremadamente concentrado en el “ahora”.
¿Qué espera usted de sus estudiantes?
Cada uno tiene diferentes motivos para entrenar Karate. Algunos buscan salud, otros deporte, y algunos defensa personal. Hay muchas cosas por descubrir en el goju ryu. Así que espero que  mis estudiantes sigan investigando el arte para que un día puedan encontrar respuestas a través de su propia investigación personal. El entrenamiento de Karate se ha de hacer con sinceridad y el corazón. Une tu cuerpo y tu mente. Ese es el Karate real.

Entrevista traducida del libro Karate Masters, de José María Fraguas, publicado en 2001 por Unique Publications.

FUENTE: http://iogkfmadrid.wordpress.com/2010/02/09/entrevista-a-morio-higaonna-sensei/