domingo, 9 de diciembre de 2007

Rebuscando en los orígenes del termino Kumite組手(combate de kárate).




Digo rebuscando pues hace ya más de doce años que busco y escudriño entre libros, artículos y todo lo me pueda facilitar alguna información adicional al tema. No es una búsqueda en exclusividad, se trata más bien, de encontrar una concordancia a la realidad y a los principios del kárate que nos ha llegado a nosotros.

Como siempre me gusta saber lo que dice el kanji que nos preocupa Kumite 組手. Kumi o Kumu 組.
Kumi significa grupo, serie, clase, asociación.
Kumu significa juntar, unir, agarrar, pliegue…

El mismo kanji para las dos palabras (es poco usual pero hay muchos así), por lo que unido a Te手 (mano). Kumite significa “grupo de manos”, “serie de manos” o “clase de manos” y Kumute sería “juntar las manos”, “unir las manos”, “agarrar la mano” (que la mejor definición es “la mano que agarra”.

Bueno esto parece tener muy poco que ver con la acción propia de pelea o combate denominada Kumite actual del kárate. Es evidente son palabras que con el tiempo se han ido formando y dando sentido a una forma exclusiva del kárate. De hecho las formas (denominadas kata) si establecen esas acciones, porqué se han mantenido los principios originales en mayor o menor medida.

En Okinawa (cuna y origen del verdadero kárate) existieron muchas formas de combate, de las cuales han prosperado unas y caído en el olvido otras. Todas ellas mantuvieron un origen en la lucha, de donde surgieron muchas variantes. Con armas, sin armas o sin armas contra armas (la más apreciada).

En la antigüedad había dos tipos de lucha denominadas Tegumi y Tumu, a mucha gente estos nombres ni les sonara. Eran formas de agarrar y tirar, luxar o controlar al contrario (muy parecido al Ju-jitsu, Ju-jutsu o Judo). En Okinawa ya existían estas formas y sus aplicaciones variaban según los maestros, las escuelas y los distritos donde se enseñaban.

Tegumi era enseñado en Naha la capital de Okinawa y Tumu era la forma de Shuri y Tomari. Naha tenía la mayor población y una constante ida y venida de viajeros, comerciantes, marineros era ya en aquel entonces una ciudad. Shuri y Tomari permanecían a una distancia prudencial de la población era más cerrada socialmente.

Shuri era un castillo rodeado de una población de funcionarios de palacio y burócratas, con militares y diferentes tipos de guardia. La guardia personal del rey, la guardia del castillo diferenciada en niveles y grados. Es aquí donde se desarrolló el Tumu. Tomari también denominaba así a esa lucha, Tomari era una población con alrededor de unas doscientas personas venidas de China, de las cuales la amplia mayoría eran notables artesanos y escribas, pero había un nutrido grupo de los más aventajados militares chinos, expertos en el boxeo shaolin.

Aunque de denominación distinta la forma de la lucha muy parecida, consistía en agarrar y derribar al contrario, los agarres eran sistemáticos a todo el cuerpo, cara, nariz, oreja todo lo que se pudiese agarrar y tirar de el. Las formas se fueron sistematizando hasta crear auténticos sistemas propios de lucha, con el tiempo se unió el golpeo, las formas autóctonas de lucha y el termino se denominó Te, algunos mezclaron sistemas chinos y aquí surgieron el Toudi o Toute. Los que prevalecía la lucha china se denominó Ryukyu Kempo Jutsu (se remarcaba por lo de kempo).

Poco más tarde surgió otro nombre el Tote o Tang Te, que venía a decir lo mismo que los nombres anteriores de Toudi o Ryukyu Kempo Jutsu. En esta caso se acentuaba más su origen Tote (mano vacia) y Tang Te (la mano china, la mano de Tang).

Estas formas de escritura dejaban entrever más que lo puramente técnico o estético. Aunque había veces que incluso se pudiesen nombrar como iguales o símiles, pronto se remarcaría a la definición más correcta.

Seguía la disputa de los distritos por mantener esas diferencias un tanto distintas y a la vez en busca de un mismo fin. Así en Shuri su técnica pasaría a llamarse Shorin Ryu (el estilo del bosque pequeño), que el nombre ya da una pista que venía de las disciplinas impartidas en el monasterio Shaolin de China (ya que Shaolin, significa bosque joven).

El sistema de Naha y sus alrededores se denominaría Shorey Ryu. Este es un sistema que precisa fuerza, robustez donde la agilidad pasa a un segundo plano. Prima sobre todo la capacidad de aguante.

Gichin Funakoshi decía que las diferencias de los estilos existían para “físicos diferentes”. Shurite (antes Shorin Ryu) estaba desarrollado para personas bajas, de constitución delgada, rápidos y ágiles. En cambio Shorey era indicada para personas grandes y fuertes…al parecer esta trascripción fue una errata. Funakoshi quiso decir “que la creación de los kata había sido hecha por personas de esa índole”.

Llegados a este punto la nueva definición del kárate, dividida nuevamente y siguiendo prácticamente igual surge Shuri-Te (la mano de Shuri), que ya sabemos que es la zona de palacio y sus guardias. Tomari-Te (la mano de Tomari), población de mayoría china y con el tiempo parientes okinawenses y Naha-Te (la mano de Naha). Aquí ya se remarca los sistemas de lucha con la de sus maestros impulsores.

Naha se funda bajo la tutela de Kanryo Higaonna (1853-1916). El maestro principal de Higaonna fue Seisho Arakaki (1840-1920) y su más famoso estudiante fue Chojun Miyagi (1888-1953). Miyagi también fue a estudiar a China. Más tarde desarrollaría el estilo que hoy se conoce como Goju Ryu.

Shuri-te o Shorin-Ryu, contaba con las enseñanzas de "Tode" Sakagawa (1733-1815) quien transmitió sus enseñanzas a Sokon "Bushi" Matsumura (1796-1893) quien a su vez enseñó a Anko Itosu (1813-1915). Fue Itosu el responsable de introducir el arte en las escuelas públicas de Okinawa. Shuri-te fue punto de partida para de los estilos japoneses que eventualmente pasaron a ser conocidos como Shotokan, Shito-Ryu y Isshin-Ryu.

Tomari-Te fue desarrollada conjuntamente por Kosaku Matsumora (1829-1898) y Kosaku Oyadomari (1831-1905). Matsumora enseñó a Chokki Motobu (1871-1944) y Pyadomari enseñó a Chotoku Kyan (1870-1945).

En 1905 Chomo Hanashiro (1869-1945), del estilo shuri-te, usó la palabra "Karate". Que en 1924 la popularizará el maestro Gichin Funakoshi en al reedición de un libro en Japón. Posteriormente tras una reunión de maestros se impondría como el nombre popular del arte marcial originario de Okinawa.

Mas tarde se impondrían igualmente nombres a técnicas y métodos de entrenamiento, de ahí saldría el nombre al combate en kárate KUMITE.

Antonio Milla Jiménez, Albacete 8 de diciembre de 2007.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Actividades extraescolares.



Es una tónica habitual de todos los colegios, que un AMPA (asociación de madres y padres de alumnos) cree una asociación en cada colegio con la intencionalidad de crear una serie de actividades especificas que se adecuan a la formación de los niños.

Hoy he podido escuchar por la radio una buena entrevista, se la hacían a la directora del Instituto de la creatividad, Petra María Pérez.

Todos los expertos coinciden en destacar la conveniencia de que los niños empleen su tiempo en realizar actividades lúdicas, para compaginarlas con aquellas que están relacionadas con el aprendizaje y la formación.

Desde el inglés hasta las clases de kárate, informática o pintura, pasando por la catequesis, el conservatorio o el apoyo de un profesor particular para reforzar aquellas materias en las que flojean sus hijos, la mayoría de los padres buscan estos días un quehacer (o varios) para que los pequeños tengan las tardes bien ocupadas durante todo el año.

Son relevantes dos datos, diferenciar los dos tipos distintos de actividades. Unas son las de carácter juego o actividad física y la otra formativa o académica. La primera estimula al niño y le proporciona un desarrollo más adecuado en su esqueleto y musculatura. Las de origen académico (idiomas, informática, música, etc.), dejan un lastre de trabajo para casa, de practica que les resta tiempo de los trabajos escolares. Es aquí cuando salta el dilema, la saturación de actividades extraescolares pude producir estrés infantil.

Habría que destacar las clases de refuerzo, en matemáticas, ingles (las más comunes), cuando de momento cien que una niña de cinco años ha pedido a sus padres que la apunten a francés y alemán (para colmo la niña es catalana y en sus colegio como en todos creo es obligatorio el ingles). Otra que con la mima edad hace natación, gimnasia rítmica y aeróbic, cosa curiosa no se extraña las madres de tanta actividad si no de tener que estar llevándola y trayéndola de un lado a otro.

La gran situación actual del niño es su el abandono familiar en un colegio que lo acoja de nueve de la mañana a seis de la tarde. Primera etapa es la jornada escolar, segunda etapa ir al comedor y pasar allí el medio día para entra en la tercera y última etapa las clases extraescolares. Ese niño que vive la semana como una maratón corre el peligro de sufrir ansiedad y hasta estrés infantil.

Dolores de cabeza, molestias estomacales, problemas para conciliar el sueño, agresividad y la aparición de preocupaciones exageradas son algunos de los síntomas de esta enfermedad.

Por ello pienso que debemos dejar que el niño elija su activad y no forzarlos en demasía, dándoles lo que nos piden con cierta cautela y una buena dosis de constancia, cualquier niño termina haciéndolo bien si le dejan el suficiente tiempo como para dominar cualquier actividad.

Que no lo veamos en una nueva cultura urbana llamada Botellón, como estas noticias recientes….

- El botellón empieza a los 13.
- Botellón' para niños de 11 años.
- El 38% de los menores practica el "botellón".
- "El consumo de alcohol en adolescentes puede impedir el desarrollo de su cuerpo".


Como profesor de kárate y como profesor que dedico un gran tiempo a estar con estos niños, que son mis niños, parte de mi familia. No en vano llevo a hijas, sobrinos y primos además de otros tantos alumnos. Veo la necesidad de orientar a los niños por el camino del deporte y de la cultura, alejarlos cuanto más de bebida y el tabaco, antesala de otros mundos aún mucho más oscurois que ojala nunca lleguen a conocer.

Nuestros grupos de kárate, son jóvenes, pero ya llevan unas pocas competiciones, varias exhibiciones y otros tantos exámenes. Se divierten y entrenan en compañía de amigos y sus “compis de clase”. Creo que se crea un ambiente especial, hay un clima de seguir avanzando y aprendiendo al unísono marcándose metas cortas pero accesibles a todos y sobre todo, posible mente lo más importante, seguir siendo niños.

Antonio Milla Jiménez.

lunes, 26 de noviembre de 2007

El reencuentro con el maestro.




Hace ya unos cuantos años, corría el otoño del 78, que decidía apuntarme a un gimnasio de kárate. Aquellos años llenos de juventud y ganas de empezar nuevos proyectos, albores de lo que se estaba gestado en el deporte. Digo gestando pues entonces comenzaban a hacerse chandas de gimnasia, zapatillas de deporte y de más enseres. Amén entonces buscar ropa especifica de kárate. Unos karateguis de pura tela de sabana, aguantaban tres entrenamientos y dos lavadas.

Con un gimnasio sito en la calle Doctro Fleming, en Albacete. Allí daba clases mi primer maestro de Kárate. Don Félix Rodríguez De la Hoz. ¡Cuantos recuerdos se agolpan a la memoria!.

Recuerdo mi primera clase como si fuese la semana pasada, mis amigos y en aquel preciso momento compañeros Emilio, Antonio Redondo, Pedro García, José Julio, Francisco Tierraseca, Miguel, Pablo, José Luís Monge la mitad no han llegado a cinturón negro, pero fueron grandes karatekas. Disputamos infinidad de encuentros contra Murcia y Alicante. Asistimos a centenares de cursos siempre motivados por nuestros maestros.

Cada trimestres venia un maestros japonés, era bajito y la definición de su persona “simpático”. Se entrenaba y se salía de cena con él, se salía de fiesta y de nuevo se entrenaba y otra vez de comida, otra vez al tatami y otra vez de fiesta. En cada momento se diferenciaba cual era el puesto de cada uno, existía el “kohai”(alumno más nuevo), ese era el encargado de asistir en todo al maestro.

Este maestro se llamaba y se sigue llamando YOSHIATSU DOI. Era un honor que el maestro se fijase en ti, que te pidiese algo. Saltabas de alegría al poder ayudar en lo que fuera o fuese preciso.

En los entrenamientos eran las constantes llamadas a “To Tomateo”, nuestro compañero más avanzado Mateo que fue el primero en sacarse el segundo dan en la ciudad de Albacete, también estaba uno de su quinta Juan Facundo Alcolea. Estos eran los preferidos por el maestro para hacer las explicaciones y demostraciones técnicas.

Ya habían pasado treinta días y debutábamos como insignes competidores de kárate en Madrid en al escuela del maestro nada menos que en el Gimnasio Tora. Sede del aquel entonces maestro de kárate y que aún creo sigue abierto…el maestro esta a medias entre Japón y España. Estando muy ilusionado con su Asociación Cultural Hispano-Japonesa Tora, da la cual es el presidente.

Con motivo de la gala del kárate manchego he podido de nuevo reencontrarme con él, la verdad es que nos vemos varias veces al año, pero pocas ocasiones de hablar y poder comentar tiempos pasados, conversaciones que me han retrotraído a mí añorada juventud a recuperar del recuerdo a antiguos compañeros.


Antonio Milla Jiménez.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Kárate deportivo.



FOTO Matías Gómez (Campeón del mundo cadete 2007 en Turquía) y “Dani” nombre artístico, Daniel Fernández (4º en el festival de la canción Eurojunior 2006 celebrado en Moscú).
Ambos buenos competidores y excelentes karatekas.

Es la tónica general del kárate actual. Existen escuelas que continúan con una forma un poco arcaica de entrenamiento y en su metodología. ¿Porqué ese pensamiento?. Es muy sencillo, es meramente una forma de pensar de ciertos “maestros” con la filosofía oriental que hace años se estableció en contra de deportivo.

Su idea de arte mortal, combate definitivo no promueven la idea del Karate Deportivo o Competitivo (tema que me guardo para otra ocasión)…

El kárate competitivo o deportivo, es más una etapa la cual permite afrontar retos más allá de los que meramente se pasan tres horas de entrenamiento en el Gym. La aportación que da la competición, es mucho mayor que la posibilidad de conseguir algún que otro trofeo.

La faceta deportiva del kárate aporta al estudiante y posterior competidor una sin fin de alicientes, que le benefician en su aprendizaje y sobre todo en una mejora técnica importante. Primeramente el miedo al ridículo, al fracaso, a perder y tantas otras cosas, hacen que más de uno se venga a bajo y no participe. Pero aún estoy esperando la primera vez que un competidor que pisa le tatami de competición en su primera vez, me diga, ¡no he aprendido nada!.

Es un lugar donde se aprende mucho, a controlar los nervios, a pensar sólo y exclusivamente en hacerlo lo mejor posible. Circunstancias que no se propician en ningún otro sitio.

Se necesita evidentemente un periodo de preparación extra, más tiempo, más entrenamiento de lo habitual. Esta quizás sea la razón de que muchos maestros eviten la competición. Un gasto de tiempo que sin una buena materia no se convierte en medallas o trofeos, difícil elección.

Lo fácil es encerrarse en su gimnasio y no salir a competir, no estudiar reglamentos, no adaptar el trabajo, no tener que hacer una planificación de la temporada, no acertar desafíos, no preparar y exigir más rendimiento a los alumnos, y así un largo etc.

En cambio la competición “OBLIGA” a tener y mantener un buen nivel, a especializarse dependiendo que faceta se elija. El katero (ejecutante en modalidad de kata), pasar largas horas practicando cada secuencia técnica del kata, ahora con más kata, con los Shite (obligatorios). Se precisa ser más experto en kata. En Kumite (combate) pasa más de lo mismo, más preparación física, más técnica, mucho saco, etc.

No hay motivo para que el karateka deportista deba de perder los valores tradicionales del Budo, cuando uno se apunta a una competición asume esos retos. Los principios fundamentales de respeto comienzan ahí, sabiendo que hay rivales que su intención es ganar de manera noble con una conducta virtuosa. El trasladar el auto control al tapiz de competición.

Los competidores de éxito suelen compartir sus ansiados logros con sus personas cercanas, pero esencialmente con su Sensei luego lo hacen ostensible a su circulo cercano familia y compañeros. Pero hay mucha gente detrás de esos logros, como directivos o jueces que han guiado de forma concisa y correcta su trabajo dentro del tapiz. Es evidente que el logro es suyo, del coach de turno, de su preparador o entrenador meticuloso que ha sabido trasmitir sus conocimientos para que un día él pidiese estar ahí arriba. Llegar a la cima y obtener el premio de la victoria.

Estos en si solo es el culmun de un deportista, pero lo que la competición aporta es un extra. Conocer y ver otros tipos de kárate, es terreno abonado de aprendizaje de comparaciones y descubrimientos nuevos, animación personal. Si se gana se anima más el espíritu competido, si se pierde hay que trabajar más y mejor. También anima el espíritu de equipo en cuanto vemos que formamos parte de un selecto grupo deportivo. Sea equipo de gimnasio o de algún grupo de selección regional o nacional. Esas circunstancias especiales hacen que el karateka se entrene más y mejor, la consecuencia inmediata es una subida de nivel y autoestima.

Antonio Milla Jiménez.

martes, 13 de noviembre de 2007

Entrenamiento al aire libre.




Es una cosa muy poco habitual, pero está época lo permite y da gusto ese sol que cae al deja sus últimos rayos de sol entre pinos y esa brisa fresca nos hace trabajar un poco.

La verdad es que cambian muchas cosas, el suelo deja de ser liso. No es madera y tampoco es tatami, es tierra pura y dura y hierba que suele estar poco uniforme. La forma de andar cambia por completo, los movimientos tienen que se mas cuidadosos.

El trabajo el mismo que en la sala, pero el ambiente cambia mucho el contexto de la clase. Calentamiento, un poco de Kihon, otro poco de Ippon kihom y Kata. Lo más difícil el kata ya que estamos muy acostumbrados a un suelo liso y eso no lo encontramos de ninguna manera.

domingo, 11 de noviembre de 2007

LA FORMA DE ENTRAR EN EL DOJO.





Es muy habitual el entrar en un lugar sin saber que hacer, un Dojo es un sitio distinto y tiene unas marcadas formas de conducta llamadas REI GI SAHO. Ya he hecho referencia en otras ocasiones en el blog.

El Dojo(1) tiene unas reglas básicas, que en realidad son un conjunto de reglas que ayudan al régimen de entrenamiento y que mantiene la disciplina.

- Hacer saludo al entrar y salir del Dojo.
Es un signo de respeto por el lugar, al Sensei先生(2) y a los compañeros.
- No pisar nunca calzado el Tatami (3).
El calzado de calle deberá dejarse en los vestuarios y usar Zoris草履 (4) o sandalias de playa para ir hasta el tatami.
- No entrar con joyas en el tatami.
- No se comerá ni se beberá en el tatami.
- Se acataran las normas de higiene establecidas.

Se lavaran los pies antes de entrar en el tatami.
- No se tolerará el mal lenguaje dentro del Dojo, y menos en el tatami.
- No se tolerará mala conducta o gestos injuriosos en Dojo.
- Se deberá de ir bien vestido y con el uniforme limpio.


Estas pueden ser a simple vista reglas muy comunes y que algunas de ellas pueden o no gustar. Pero pasado un tiempo, dejan de ser reglas, para ser tan sólo un mero ritual que nos sitúa en un centro de educación y de atención continua. Donde poder desarrollar un aprendizaje y entrenamiento adecuado con las formas correctas.

Dojo道場 tiene el significado literal de “el lugar del despertar”.
Sus kanji dicen Do 道, camino o vía, y Jo 場, lugar. Podemos así afirmar entonces como que es “el lugar donde estudiamos el camino”.

El largo ceremonial de saludos en cada clase.
Al entrar siempre se saluda en la entrada, pero es preferentemente hacia el Somen (5) donde realizaremos el saludo. Otro saludo de obligada protocolo es realizado al Sensei. Antes y después de cada clase se realiza el Mokuso (6), al finalizar el mokuso siempre hay saludo, en algunos caso como al principio dos saludo al somen y a continuación al sensei (ambos saludos se harán a la voz de “somen ni rei” y “sensei ni rei”). Al final de la clase se amplia el ceremonial de saludos pidiéndose saludar también al Sempai (7).

Los vocablos a utilizar en el Dojo.
Cuando vamos a un Gimnasio es evidente que nosotros los occidentales no conocemos tales términos y menos las costumbres. Pero yo aquí las expondré amanera de poder tener una mejor comprensión de ellas.

Onegai Shimatsu = Por favor enséñeme.

Shitsurei Shimatsu = Licencia para poder entrar.
Shitsurei Shimashita = Discúlpeme, pido permiso para entrar.

El maestro dirá Toorimas, que significa pasar.

Cuando le pedimos una explicación es deber de contestarle con un Domo arigato gozaimashita = Muchas gracias por permitir que yo aprenda.

Es normal referirse al Dojo como gimnasio o el club, contextos puramente occidentales y actuales, pero hay que hacer más hincapié en la simbología real del Dojo. Como un lugar “especial”, éste es un término acuñado por la filosofía Zen y que encuadra a una forma de ver la vida. El Dojo en un templo Zen, es una sala. Un lugar de esclarecimiento donde aprender, ya sea artes marciales, religión u otra disciplina.

Es un lugar de venerable consideración y respeto, no es sólo una habitación donde podemos dar cualquier uso. Es un sitio para pensar en no pensar, estudiar, aprender y sobre todo practicar. Con el paso del tiempo se entenderá esa premisa de no pensar.

Términos japoneses empleados:
1 Dojo (lugar del camino), 2 Sensei (maestro, profesor), 3 Tatami (suelo del Dojo, sueles ser de esponja prensada en la antigüedad en Japón se hacía de paja de arroz), 4 Zoris (sandalias de suela de caña de cáñamo o paja de arroz), 5 Somen (lugar preferente del Dojo, suele ser el frente o bien un espacio habilitado para ello donde se encuentran las fotos del maestro, pergaminos o emblema del estilo), 6 Mokuso ( meditación) y 7 Sempai (el alumno aventajado).

Antonio Milla Jiménez. Albacete 11 de noviembre del 2007.

sábado, 10 de noviembre de 2007

KÁRATE FEDERATIVO.


Antonio Espinos, WKF President y Antonio Milla.
Antonio Espinos Ortueta es el presidente de la federación mundial de kárate.

Un apartado que aún no he tratado en éste, mi blog. Es muy importante para mí, pues son ya muchos los años dedicados a una causa, engrandecer esta que es nuestra federación regional de kárate. Son pequeñas aportaciones, pero que son constantes y alegra servir o ayudar con esas pequeñas contribuciones.

Mi federación es la Federación de Castilla – La Mancha de Kárate y disciplinas asociadas. Pero también aporto pequeños granitos de ilusión a la Real Federación Española de Kárate. Es está misión muy grata pues permite estar en plena actualidad del Kárate español y de vez en cuando hasta del mundial…

En estas federaciones, tengo algún cargo. En la regional, soy delegado en mi provincia Albacete y soy el director de arbitraje de la FCMKDA. De la nacional (FEK) soy asambleísta y arbitro nacional.

Lo que aporta al mundo del kárate en el ámbito federativo es mucho más de los que se puede percibir, de hecho y ahora es (creo) el único motor que mueve el kárate. Los cursos formativos y las diversas competiciones hacen que esté muy vivo y en una constante evolución y progreso.

Se percibe una decadencia de los maestros nativos japoneses, la tradición ya fue marcada y ya la respuesta está en los karatekas ya formados. Esta respuesta es de continuidad, de esfuerzo en mejorar y ello lo aportan las federaciones con sus interminables calendarios de actividades.

Estas dan la posibilidad de conocer a numerables personas y personajes que se mueven por estas actividades, grandes maestros que enseñan, arbitran o dirigen departamentos. Es grato al conocerlos ver su humildad, humildad que se trabajada en el Dojo a base de Kihon y kata, algunos hasta de kumite. Personas que aportan su saber, para mejorar cada faceta del kárate y como tal se está constatando como una disciplina de Arte Marcial y Deporte, completamente unida.

Es algo que casi no es posible explicar, estar con un insigne maestro de kárate de compañero arbitrando (para mí un orgullo), hasta nos enseña arbitrando. Gozar de la amistad de campeones del mundo, de España o de nuestra propia regional ¿por qué no decirlo?. También grandes karatekas, como el actual castellano manchego Matías Gómez campeón del mundo en la categoría de Kumite (combate) cadete -60, disputado en Turquía.

Ahora tenemos una verdadera confrontación a nivel deportivo, donde países punteros Italia, Francia y España hacen frente a Japón, sin temor a inferioridad deportiva, pero se unen países como el del medio oriente (tales como Iran, Irak o Turquía) o los países del este que están copando ampliamente el medallero.

La faceta deportiva es una de las varillas del gran abanico del kárate, que aporta más de lo que la gente puede llegar a pensar en realidad. Tema que se seguira ampliando.

Antonio Milla Jiménez. 10 de noviembre de 2007.

El Karate - Do y el Niño


















Contrariamente a lo que muchos suponen, la práctica del Karate-Do
en los niños no provoca en ellos violencia ni lesiones de ninguna naturaleza. Muy al contrario les hace conocedores de su capacidad para hacer daño y canalizar esa energía que les nace y crece a borbotones.

Es importante que desde pequeños aprendan, un principio fundamental, controlar el aspecto técnico muscular y la faz agresiva, además las clases se desarrollan en un marco de sano compañerismo y respeto mutuo. Donde la máxima rivalidad está en mejorar cada uno y por si sólo sin necesidad de rivalidades.

Por otro lado, está comprobado científicamente que la práctica de esta disciplina actúa en el niño como un eficaz y natural método para afianzar una sana personalidad.
En síntesis, el Karate-Do le brindará al niño:

Un eficaz sistema de defensa personal
• Coordinación de la psicomotricidad
• Destreza, reflejos y capacidad de reacción
• Descarga energética
• Desinhibición
• Disciplina
• Concentración
• Desarrollo intuitivo
• Dominio de sí mismo
• Voluntad y fe inquebrantables
• Humildad y tolerancia
• Responsabilidad
• Recreatividad
• Sentido de camaradería, respeto hacia sus compañeros y profesores, por extensión, hacia su familia y hacia la sociedad.


Y un niño apto física, psíquica y espiritualmente es un niño feliz,
preparado para enfrentar la vida y triunfar en ella. El Kárate sólo ayuda a ello.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Artes Marciales.








Ya hace tiempo que quiero dedicar un espacio a este kanji, buscar su autentico significado.

He leído mucho, sobre su significado y “un significado más profundo”. Ampliando aún si se pudiese más todo lo escrito sobre este tema, yo ampliare al verdadero significado en su escritura natural china. ¿A ver que nos queda?.

武道 Bu-Do. En japonés Artes marciales, con significado de “el camino de la guerra”. Este término engloba a todas las Artes Marciales, con diferencias. Las antiguas se denominan Ko-ryu y las modernas Gendai Budo.

(Bu) (MU) nos dice que es militar. Compuesto por dos kanjis unidos que nos dicen. (Shi) (Tomeru) que nos dice que es parar. El segundo kanji no aparece en mis diccionarios de kanji japonés, pero si lo hace en los de caligrafía china.

Traducciones “libres” nos dicen que Bu significa; guerra, guerrero, pelear, peleador. Muy lejos de ser la realidad de su significado y el medio sea Wikipedia la enciclopedia libre de Internet. Me niego siempre a los conformismos y la facilidad, si nos entretenemos tan sólo un poco, veremos que “Guerrero” es Bushi, “armamento” es Busou y “armas” Auki. Así que Bu es sólo y filológicamente Militar. Las Artes Marciales son un conjunto de técnicas de lucha, adiestramiento en varias disciplinas. Tiro con arco, manejo de la lanza, adiestramiento con la espada, etc., al igual que adiestramiento de la lucha sin armas.

Do, está muy visto y todos sabemos de sobra su significado, camino, vía, sendero, etc. Quizás lo importante de este kanji es la connotación que da a su significado. Más un aspecto místico, filosófico y hasta religioso. Los monjes Budistas (esta de vez de del Budismo religioso y de remarcada filosofía Zen), hacen varios peregrinajes de monasterio en monasterio, por sendas y caminos angostos, andando y absortos en sus plegarias. Camino en busca de su propia identidad...

Concretando la significación que nosotros damos al Do, la vía, significa método de vida, la enseñanza para el ego, la vía para comprender en profundidad el espíritu propio o correcto. El crecimiento interior a través de una práctica cotidiana a base de perseverar y esforzarse.

Aquí mezclamos ambos kanjis, como almas gemelas. Que se cruzan una vez en la vida y continúan ya unidas. No es de extrañar, muchos militares una vez acabada su vida militar terminaban haciéndose monjes y la mayoría Budistas. Así remarcaban una vida de esfuerzo y disciplina, para terminar sus vidas, dedicándose a la contemplación y la meditación.

Ahora veamos que nos dicen estos kanjis de su traducción china.
武道 Wu Dáo (budou), camino militar (lo mismo pero más definido), analicemos su contenido y nos dirá exactamente su significado. 武 Wú, militar, valiente. El que acostumbra detener(止) los problemas con las armas. El primer kanji es Ji (significa flecha) el segundo detener o parar, por lo cual viene a significar detener el conflicto.

道 Dáo (camino) Pies y cabeza, avanzan en igual dirección. Que nos viene a decir, ir en la dirección correcta. Así nos dice en chino que es un militar, o Bushi (guerrero) que actúa correctamente.
Antonio Milla Jiménez. 1 de noviembre de 2007.

sábado, 27 de octubre de 2007

La simbología de los kanjis.


Este es el kanji que da forma a Nin, tiene varios significados Sufrir, Soportar, Esconderse o deslizarse sin ruido (por ello es escogido por el Ninjitsu). Pero tiene una curiosa historia dentro del kárate.

En muchos Dojos del estilo Goju, se encuentra acompañando la foto de un maestro de los llamados ancestrales, Miyagi Choyun Sensei.

Nos podremos hacer dos preguntas, una ¿Qué hace ese kanji particular acompañando esa foto?, y dos, ¿Qué significa realmente?.

La foto de una persona venerable que dedicó su vida al kárate, al diseño de un modelo ejemplar de éste arte. Pasó su vida entera desarrollando un estilo de lucha y uniéndola a una cultura isleña, cultura que ha pasado y se sigue pasando como huellas del verdadero conocimiento.

Un autentico maestro que se preocupó de enseñar lo más clásico a la vez que desarrollaba katas de su invención como Tensho, o los kata dedicados a los niños (dicen) Gekisai. Aunque al hilo de este trabajo, se podrá saber que fue más una forma de constatación en su postura por seguir adelante y continuar enseñando kárate.

El kárate de Okinawa Goju-ryu tiene ahora, hoy día, una popularidad que nunca el maestro Miyagi pudo imaginar.

La batalla de Okinawa de 1944, fue la lucha más feroz realizada en la II Guerra Mundial, más de 200.000 personas murieron, como es de suponer gran cantidad de maestros de kárate fallecieron, también sus alumnos, sus hijos, sus mujeres, casas, todo se perdió. Poca gente se ha preocupado de esos maestros que perdieron tanto.

Centrándonos un poco en el hilo, Miyagi Sensei perdió a su tercer hijo, dos hijas, su casa y a numerosos alumnos. De sus alumnos más conocidos Jin'an Shinzato, un alumno muy destacado.

Okinawa quedaba en ruinas, en la pobreza más extrema. Los suministros de comida eran tan escasos y las enfermedades tantas, que una población carente de entusiasmo, abatida por las perdidas humanas y desvastados por las circunstancias. Tan sólo tenían fuerzas para recoger sus trozos rotos, e intentar reconstruir sus humildes casas.

Con la vida rota, sin alimentos suficientes. Invadidos y sometidos a un férreo control militar Miyagi Sensei no tenía el entusiasmo necesario para continuar ni tan siquiera viviendo.

Es cuando Miyazato Sensei, junto con amigos y otros estudiantes deciden reconstruir la casa de Miyagi Sensei. Sabían de la importancia de subir la moral al maestro, la intención aunque algo egoísta, buscaban la forma de volver a entrenar de nuevo, con la siempre confiada esperanza que el entusiasmo del maestro Miyagi Sensei regresaría, de alguna parte.

Con el paso de los días Miyagi Sensei, fue asumiendo tan grades perdidas y recuperó si espíritu fuerte, empezó a pensar en sus gente y en los que aún podían hacer algo para seguir adelante en la vida. Comenzó a trabajar más duro y mas confiado, comenzaron a entrenar en el jardín de su casa. Desarrolló y refinó el Goju-ryu en benefició de generaciones futuras.

Es cuando el maestro acoge el Kanji de “Nin”, éste compuesto de dos kanjis (siempre el primero es el superior) que es Jin = filo de un cuchillo o espada. Pero que es identificado como “espada”. El segundo o inferior es Shin = significa corazón, espíritu, mente. Pero que ambos kanjis juntos significan bastante más que un sentimiento, representan la habilidad de soportar y perseverar bajo las circunstancias más adversas.

El sentimiento de tener la espalda dura como una espada de acero y el corazón blando, el fortalecimiento del carácter y el desarrollo de la personalidad a través del entrenamiento junto a la constancia.

El pensamiento de un maestro es sentirse abatido y no mostrarlo, no compadecerte de la vida, si no, sobre ponerse cuando las cosas no salen como se esperaba. Nuestros problemas en comparación a lo des éste maestro carecen de importancia.

Es más este pequeño estudio, o entrada en el estilo Goju nace tan sólo por una explicación sobre la creación de los kata Geiki Sai. Un buen amigo y entrañable compañero nos explicó en un reciente curso de arbitraje, la historia del nombre.

Francisco Javier Pacheco karateka buenamente ilustrado, nos desvelo algunos secretillos de este kata, nos lo demostró. Terminando diciendo que estos kata fueron creados por Miyagi Chojun Sensei tras la 2º guerra mundial y que su significado es destruir o ataque demoledor. Francisco Javier nos dijo que estos kata en su significado esencial es “un paso adelante”, que su creación era intencionada dando a entender, que hay que avanzar ante las adversidades.

La observación de los detalles y la capacidad de entenderlos ayudarían mucho al arte del kárate-do.
Antonio Milla Gimes. Albacete 27 de octubre de 2007.